La única decisión fue no tomar decisiones. Tal actitud era tan inmadura y fantasiosa como divertida, pero quería hacer, dejar hacer y hasta dejarse hacer lo que siempre había soñado. Espontáneamente optó por saltar de un respingo del diván y mandar al carajo al psicólogo -¡Sí, vete al mismísimo carajo!- le espetó al terapeuta después de un año de sesiones monográficas sobre unos miedos, bloqueos y confusiones que aparentemente nunca había padecido y que afloraron insanos a partir de su primera visita al popular especialista.
Había escrito dos libros de bolsillo de consejos de autoayuda -uno para sobrevivir al divorcio y otro para mejorar el coito en la edad tardía, según enunciaban ambos títulos en capitulares rojizas- pero ninguno superó el millar de ejemplares de ventas. De hecho el segundo volumen casi fue costeado por él mismo y estuvo acordándose del diseñador gráfico y el pago de sus servicios durante todo un verano. Podría estar en Tailandia haciendo submarinisno, con lo que a mí me gusta una inmersión en los trópicos, y aquí estoy este mes de julio, pagando todavía el librito, se decía en silencio. En esas reflexiones andaba el terapeuta poco antes de que su mejor cliente estallara en un portazo de desamor y vehemencia. No le dio tiempo ni a reclamar el dinero por la última consulta. Apenas recordaba las inquietudes de aquel hombre enamorado de su gentileza. Algo pasaba, y ya no era tan fácil seguir disimulando. Días atrás una señora doliente de pérdida del ciclo menstrual y divorcio de quince años de matrimonio le contaba las fantasías eróticas que había acumulado tras superar el parto y la depresión posterior al segundo hijo.
Enrique, ¿Crees que esto tiene solución a mi edad? preguntó atribulada mientras miraba el techo y se rascaba el vientre bajo. Creéme, Amparo-le respondió el psicólogo- todo esto se te quita un fin de semana que salga a bucear con arpón y te invite a una buena parrillada. La mujer se descontorsionó de la risa en el diván y cayó de lado a los pies de Enrique, que la tomó de las axilas para auxiliarla y plenamente liberado le susurró a los labios: Amparo, vamos a dejarnos de tonterías, que hace mucha caló y los dos necesitamos un buen choco a la plancha.
sábado 13 de junio de 2009
viernes 5 de junio de 2009
Paisagem do verao que foi o nao chegou
Hay un deseo de descanso en el cielo. Las nubes están revueltas de sobrecargas eléctricas y arrebatos de temporal. Se han acumulado en un rebaño de frustraciones, como de estar sucias y quererse aclarar. Las hemos observado minuciosamente, o hemos ignorado su trasiego como si nada, pero algo ha hecho mella en nosotros, pues muchos comentarios de la semana perfilaron antigua, gris y conversa la mar de luz que solemos gozar en estos días del año. Los toldos se arropan antes de tiempo y cobijan a parejas a la espera de algo, a gente solitaria que soporta el estruendo aislado de los encuentros de amigos y trabajo. En esta tarde de junio marengo extrañamos un nuevo verano, no sé si de pasado o de futuro, que atiborre de azul pleno e infinitud solar las segundas partes y los remilgos del largo invierno. Algo así he imaginado hoy que podría ser lo que en Portugal o Brasil denominan saudade...Como o paisagem do verao que foi o nao chegou...Como el paisaje de verano que fue o no llegó.
domingo 3 de mayo de 2009
El paso del ecuador
Todavía imberbe me salpicaron los primeros cambios. En mi cuerpo recien descubierto crecían los bigotes asilvestrados y la vergüenza de hacerme hombre. Durante meses me rasuré los morros, el mentón y las patillas a escondidas de mi padre sin saber afeitarme; empecé a quererme, contemplando las revistas de mujeres desnudas como se observan la luna llena y las estrellas tumbado en un desierto. Entonces muchas cosas parecían inalcanzables, emocionantes e inciertas. No sólo los besos de una chica, al menos una, sino el sueño de ser adulto y obtener el respeto que inspiraban los mayores. Y pronto, una eternidad en aquella época, llegaron las caricias y la sensación de que vivir era un placer infinito, y es delicioso, complejo y adictivo, tanto el amor como ir viviendo, pero en este zaguán de la supuesta madurez, si alguien sabe qué es eso, veo que los adultos suelen perder los sueños, así que ahora prefiero ilusionarme con el entusiasmo de un niño. Dicen que la vida es así: un círculo en el que de puros viejos volvemos a ser críos.
miércoles 25 de marzo de 2009
Arqueología del amor
te has ido
realmente no estás
y sólo entonces te he seguido
aquí me tienes
devuelto en un espejo de oquedades
en él permanece tu rastro de estreno
de primavera y nuevo aliento
te sigo
sin entender la ausencia
costura de final anunciado
y llego tarde
torpeza de creer que sé amarte
de este amor antiguo hecho vestigio
lunes 23 de marzo de 2009
El hueco de la mañana
Hay en el rendirse una espera disoluta del yo que no aguarda casi nada a cambio. Para ello se pliega cuidadosamente el ego, sin dobleces, y se archiva con el automatismo de un funcionario. Si alcanzamos esta proeza sin desgastarnos en quejas y hojas de reclamaciones estaremos listos para el siguiente paso: solicitar un esfuerzo liviano que posiblemente se aplazará a mañana, en el entretanto del a ver si luego y el bueno, ya veremos. Pensaba en estas líneas, el inicio de un nuevo relato, aunque dudaba si era el instante oportuno para cuentos o debía posponerlos como en visitas anteriores, cuando me levanté enojado de la silla.
-"Lo siento señorita, es la tercera vez que vengo a hablar con el jefe de servicio esta semana, a distintas horas, y nunca está en su despacho".
-"No se moleste, señor, es que siempre le pilla en el hueco de la mañana..."-respondió aleccionadora la secretaria.
lunes 16 de marzo de 2009
El descanso del vikingo
lunes 9 de febrero de 2009
El fuego que nos quema
Entallada de soledades caminaba por la calle Larios. En sus andares resplandecían fermentos de esmaltes, destellos quebrados de aguja y un halo confitado de faroles atronadores. El conjunto electrizante tornaba su ebriedad en un sofoco de crepúsculo de feria de agosto. Desde el mediodía soleó el querer como una bandera expatriada, ajada y turbulenta, como si ahogarse en whisky fuera el único sumidero para restañar la ausencia. De puta conocía miles de trucos y fingidos menesteres, pero de mujer repudiada y amor en falso no había aprendido aún a reponerse.
lunes 19 de enero de 2009
Finales sin relatos
al tiempo une y traza el límite
curtidor de horas
deslinde imaginario
somos pescadores
hechos de supuestos
reversos de ecos
donde empieza el otro
comienza el amago
en esa frontera
de finales sin relatos
martes 13 de enero de 2009
El juicio perdido
El letrado del Estado Mayor de la Defensa congeló por unos segundos su alocución, miró impávido al sargento del blindado K-340 y le preguntó:
-¿Por qué desobedeció las órdenes y cesó el combate? ¿Es que se arrepintió de abrir fuego contra el mercado?
De inmediato el presidente del tribunal militar extendió el brazo e impidió la respuesta:
-¡Improcedente! Oficial, no estamos aquí para hablar de la conciencia del reo.
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