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Ha llegado la primavera aunque los temporales no lo sepan. Cesarán los vientos y las lluvias y podrás sentir cómo bullen millones de leucocitos en los ríos de plasma, pasajero atribulado de tu cuerpo, de venas y arterias que riegan el cerebro con fluidez. Tenemos sangre y en estas fechas se altera. De nuevo estamos aquí para celebrarlo, porque es un gran motivo para estar contento.