martes 13 de enero de 2009

El juicio perdido

El letrado del Estado Mayor de la Defensa congeló por unos segundos su alocución, miró impávido al sargento del blindado K-340 y le preguntó: 

-¿Por qué desobedeció las órdenes y cesó el combate? ¿Es que se arrepintió de abrir fuego contra el mercado?

De inmediato el presidente del tribunal militar extendió el brazo e impidió la respuesta: 

-¡Improcedente! Oficial, no estamos aquí para hablar de la conciencia del reo.